Mimo



La música que lleva sonidos microscópicos que simulan la naturaleza y mezclan melodía suave, como sacada de un cuento, hace que mis nervios bailen y le encuentren sentido a la filosofía.


Quince minutos para el examen y a penas comprendo que sentirme como una extraña en clase de filosofía, era más bien el no estudiar a conciencia, lo cual sólo conduce a no tener una buena opinión.


Anoche dormí 3 horas, y luego al despertar conocí a unos seres fantásticos, mitad hombres y mujeres viciados, mitad niños llenos de brillo en la mirada. Y ese, el más rebelde, el que me retó fingiendo indiferencia, el que luego quiso hacerme flaquear, el que llama a gritos mi atención, me llenó de ternura.


Por los seres míticos que visitan mi cabeza, estoy dispuesta a entregarme, escuchar Flow una y otra vez hasta que revienten mis oídos en el éxtasis, hasta que el amor pueda ser transportado a través del aire, y que cerremos todos nuestros ojos como lo hicimos hoy, para hacer conciencia de que estamos vivos, de que nuestro cuerpo funciona, con, sin y a pesar de nuestro consentimiento y de nuestros deseos de dolor que llevan a las pasiones destructivas.


Ira, te deshecho, ya no te quiero más en mi vida porque tengo una nueva amante, más joven y bella que tú, se llama libertad.

De sobra sabes que eres el primero




Voy a despertar en un río de color rojo, flotando boca arriba. En él voy a poner a prueba mis aptitudes como nadadora. Tengo ganas de beber de esta agua roja espesa que pasa a través de tu cuerpo, recurso infalible de tu personalidad. Soy yo, una versión milimétrica de mi, soy un virus que no quiere salir de ti, quiero navegar por tus órganos hasta llegar a tu corazón, para enamorarte. Quiero bajar de tu corazón y volver a repasar tu cuerpo, luego desenamorarte. Y cuando ya no queden recursos para el vaivén de tus venas y arterias, y tu sistema decida que es hora de desecharme, voy a convertirme en ese aminoácido que en tu cuerpo anda un poco bajo. Luego tu cuerpo tendrá un debate, porque todo él querrá integrarme y aprovechar mi presencia. Mientras tanto voy a beber y beber hasta que mis labios se queden pintados de un rojo permanente y sensual, labial oscuro de sangre, del color de mis pensamientos durante una transfusión sanguínea, del color que te beso la nuca y tomo tu mano cuando vamos en el camino, callados.

Me gusta tu sonrisa, la suavidad de tus manos que hacen creer que de niño nunca jugaste en la tierra, me gustan tus pestañas que son caminos que el aire de mi respiración quiere transitar, me gusta el arte que se te dibuja en el vidrio de los lentes, con los que encuentras todo blanco o negro, la gente a la que admiras y a la que aborreces, la música que te llena y la que te deja en ceros, mi voz que te cautiva o te hace enojar, la comida insípida o con mucha sal. Pero eso no eres tú, es sólo una interpretación mía de tu imagen, es la tonta psicología que sólo revela lo que yo quiero que revele. Aún así te quiero, seas mi creación o mi mejor amigo, la mentira de mis ojos o un don nadie como cualquier otro, sea este un amor de la química o de Dios, o de mi loca cabeza o de mis fantasmas que te encontraron como blanco perfecto para una posesión de la que ni el mismo don Exorcista me hará desistir.

Te quiero mi amor, ya tienes un año menos de vida.