Tacto de facto

Manuel le ofrece un masaje a Eugenia, ambos saben que la respuesta es “sí”.
Las manos que la tocan no dibujan sensualidad en la curvatura de su espina dorsal; ella reconoce la misión liberadora del tacto, él reconoce la necesidad del contacto para que la humanidad no enloquezca de soledad y frío.
Eugenia no siente un par de manos esparciendo crema por su espalda, hombros y brazos; sin embargo sí siente energía atravesando su cuerpo y paseándose por toda la habitación hasta volver a las palmas transmisoras de vibración.
Eugenia no percibe olor de almendras extendiéndose en su piel, está volando demasiado alto como para analizar un aroma; su nariz, sin embargo, envía señales al cerebro que a su vez son convertidas en un sabor dulce que su boca inmóvil agradece.
Eugenia piensa que un masaje en las manos sería perfecto en este momento; un minuto después, habiéndole escuchado la mente, Manuel se concentra en las manos, extrañamente pone énfasis en el dedo índice de la mano izquierda de ella, el que guarda un dolor anónimo y esperaba con ansia su turno para ser masajeado.
A soñar.
Y al despertar una pregunta de Eugenia detona entre ambos silencio. Manuel da una respuesta vaga, luego fantasmas vivos pasan a través de sus mentes como callando el diálogo, incitando en su lugar a la acción como protagonista. Risas, silencio cómodo. Hablar de pasado y de futuro es como acercar la belleza del presente al cesto de la basura, contaminar los instantes.
Mejor ni mencionar la perfección de su miradas cuando están unidas, porque mientras lo relato (dos segundos después de que sucede), aquello se convierte en tiempo pasado, inexistente, necesario pero muerto.
Foto de Alyz
Las manos que la tocan no dibujan sensualidad en la curvatura de su espina dorsal; ella reconoce la misión liberadora del tacto, él reconoce la necesidad del contacto para que la humanidad no enloquezca de soledad y frío.
Eugenia no siente un par de manos esparciendo crema por su espalda, hombros y brazos; sin embargo sí siente energía atravesando su cuerpo y paseándose por toda la habitación hasta volver a las palmas transmisoras de vibración.
Eugenia no percibe olor de almendras extendiéndose en su piel, está volando demasiado alto como para analizar un aroma; su nariz, sin embargo, envía señales al cerebro que a su vez son convertidas en un sabor dulce que su boca inmóvil agradece.
Eugenia piensa que un masaje en las manos sería perfecto en este momento; un minuto después, habiéndole escuchado la mente, Manuel se concentra en las manos, extrañamente pone énfasis en el dedo índice de la mano izquierda de ella, el que guarda un dolor anónimo y esperaba con ansia su turno para ser masajeado.
A soñar.
Y al despertar una pregunta de Eugenia detona entre ambos silencio. Manuel da una respuesta vaga, luego fantasmas vivos pasan a través de sus mentes como callando el diálogo, incitando en su lugar a la acción como protagonista. Risas, silencio cómodo. Hablar de pasado y de futuro es como acercar la belleza del presente al cesto de la basura, contaminar los instantes.
Mejor ni mencionar la perfección de su miradas cuando están unidas, porque mientras lo relato (dos segundos después de que sucede), aquello se convierte en tiempo pasado, inexistente, necesario pero muerto.
Foto de Alyz

Sol definitivamente le auguro éxito en el concurso de Creación Literaria. Me ha gustado mucho!!! Por cierto ¿sigue yendo al taller de liliana?
¡¡¡Gracias por actualizarrr!!!
Ya me estaba leyendo el prólogo de "Este no es un libro de autoayuda : tratado de la suerte, el amor y la felicidad". Ya tenía el dinero ahorrado para comprarme el libro de "Autoayuda para tus nervios: una guía para todos los que sufren estrés y trastornos nerviosos". Además, ya me había decidido por darle una oportunidad al "Manual de autoayuda para personas con problemas en su forma de beber" que muchos años atrás alguien me recomendara. Si ya sé que ni siquiera tomo/bebo/chupo/pisteo, pero a ese grado estaba llegando mi desesperación.
P.D. ¿Cómo se siente su estómago el día de hoy?
Saludotes!!!
yo quiero ser Eugenia;
he tenido esas sensaciones, algunas veces.
en cuanto al ultimo parrafo, ese pensamiento siempre es recurrente en mi mente.
Todo es pasado, a decir verdad.
besos!
hola sol .. me enccanta como escribes .. me gusta el hecho obtener inspiracion de cualquier lugar, de cualquier momento, de cualquier escena .. tus historias me transportan .. siempre tienen un toque q dentifica ..
Muy lindo Solecin, me emociono leerlo, besitos para usted =*
.__.
A soñar.
¡Saludos!
Y cuando es real?. Me gusto