Querida intrusa mía

Desde dentro de tu cuerpo todo se ve diferente, me gusta la intensidad de los aromas y colores vistos desde tus corneas, paseando entre tus fosas nasales que hoy pertenecen a mi conciencia, a mis sentidos.
Hoy quiero amar como tú amaste, pintar con tus pequeñas manos, conocer a esas mujeres que morirían por besarte, y esos hombres que se obsesionan con tu sola presencia imponente.
Ser mujer no es lo mismo que ser mujer cuando se posee una persona y te conviertes en dos. Cuando bebes agua y sabe a una boca desconocida, cuando sientes el viento acariciarte sin reconocer tu alma dentro de ese cuerpo.
Quiero correr para probar la agilidad de tu cuerpo antes de tener que volver al mío, quiero robar tus joyas de fantasía, probarme tus vestidos, mirar a tu hombre y que piense que soy tú, y que llore pensando que has cambiado.
Quiero ver más allá de lo que creí existente, quiero tocar los unicornios de tu locura, abrazarme de las hadas de tu soledad, y amarrar mis pies a la cama que te ve morir. Para no perderte durante nuestra separación.
Apártate ya, déjame sola, que puedo no cansarme de ser tú, y puedo intentar quitarte tu vida, tus ganas y tu alma, aunque eso no me dará lo que más deseo, tus locos intentos de descifrarte a ti misma.
Aunque disfruto ser tú, no podría describir ese dolor que te interpone entre la propia vida, y te hace crear visiones extremamente duras. Llévate tu dolor, eso es lo que más vale y nadie te puede robar.
Hoy quiero amar como tú amaste, pintar con tus pequeñas manos, conocer a esas mujeres que morirían por besarte, y esos hombres que se obsesionan con tu sola presencia imponente.
Ser mujer no es lo mismo que ser mujer cuando se posee una persona y te conviertes en dos. Cuando bebes agua y sabe a una boca desconocida, cuando sientes el viento acariciarte sin reconocer tu alma dentro de ese cuerpo.
Quiero correr para probar la agilidad de tu cuerpo antes de tener que volver al mío, quiero robar tus joyas de fantasía, probarme tus vestidos, mirar a tu hombre y que piense que soy tú, y que llore pensando que has cambiado.
Quiero ver más allá de lo que creí existente, quiero tocar los unicornios de tu locura, abrazarme de las hadas de tu soledad, y amarrar mis pies a la cama que te ve morir. Para no perderte durante nuestra separación.
Apártate ya, déjame sola, que puedo no cansarme de ser tú, y puedo intentar quitarte tu vida, tus ganas y tu alma, aunque eso no me dará lo que más deseo, tus locos intentos de descifrarte a ti misma.
Aunque disfruto ser tú, no podría describir ese dolor que te interpone entre la propia vida, y te hace crear visiones extremamente duras. Llévate tu dolor, eso es lo que más vale y nadie te puede robar.

Publicar un comentario en la entrada