De personas volubles

Vivo en el quinto piso de un edificio gris. Cuando me enojo, abro la ventana de la cocina y mirando hacia abajo escupo a los transeuntes.
Esa tarde estaba realmente enfurecido porque Evelin se fue (otra vez). Abrí la ventana, respiré el aire de la calle e invoqué a la muerte, pero no para mí, ni para ella, sino para cualquier otro en mi instinto asesino.
Inmediatamente después de calmarme y cerrar la ventana, una paloma casi blanca se estrelló en ella.
Esa noche lloré como nunca por su muerte, lloré todo lo que me aguanté en el funeral de mi madre, lloré por el amor estúpido que le tengo a Evelin, lloré por ser un asesino, lloré hasta el amanecer.

Sol:
Este texto es muy creativo, utilizas los detalles necesarios y no más. Ambos sabemos que ese tipo de personas vulnerables existen.
Saludos.
César
Hola Sol... me encantó... Te extraño Sol... no me gusta ir a la escuela cuando ya no hay gente divertida a la cual ver!... con un ·$%&)!"·... aaaw ni hablar... paso a restirarme...
espero que te encuentres muy bien
saludos afectuosos
Te dejo con uno de mis poemas favoritos:
S�plica
Y si te dijera, Miguel,
que no te he extra�ado,
que no me import� que te fueras,
que no he sentido rabia,
que no he sentido pena,
que tu muerte fue tan s�lo una manera
para apreciar mi vida
con el doble de fuerzas.
Que no llor� frente a tu tumba,
�si te dijera!
Que no he estado perdido,
y que no he sufrido.
Es mas, si dijera,
por poner un ejemplo,
que de cierta forma me alegra
que te hayas muerto.
As� no ir�s conmigo de gorra,
ni me har�s perder el tiempo
hablando de pol�tica,
y de la bomba.
Si te dijera mi amigo
que pienso que eres algo est�pido
por morir en una noche tan bella.
Que perdiste la pose
al caer en la banqueta,
enredado a una moto retorcida,
la cabeza partida.
Si te dijera que mi vida
sigue igual de alegre.
Que Pink Floyd es una mierda
y que el mundo a�n se mueve,
que seguimos haciendo fiesta,
que la pena no nos detiene.
Si te dijera,
�si te gritara!
que me gusta la novia que dejaste,
que he visto a tu hermana
y que tambi�n me gusta,
y que eres un hijo de puta
por hacerlas llorar.
Dime, Miguel,
mi amigo,
si dijera en serio
todo eso que digo,
�dejar�as tu tumba?
Porque si es as� entonces,
�seguro que lo digo!
(Rodrigo Sol�s)
Sol, me ha encantado. Es un placer leerte (y me ha encantado también el poema, Anabel, precioso, muy triste pero precioso).
Un beso desde este lado.
Así fue como mate a mi caracola. Inconscientemente la condené a morir de inanición en su casa dentro del closet de mi habitación. Vivimos juntos por más de un año pero mis intereses pasaron de las caracolas a las chicas y el grafitti cuando así lo quiso mi testosterona.
Soy algo necrógino, si es que la palabra existe. Un día me dijeron que era mejor pensar en la vida, bah... hay que volver a salir pero con más gente del salón. Y más burbujas. Saludos de su amigo Jean PD visite mi espacio, no sea mala.
Sería una forma genial de tomar conciencia...
¿Qué onda chica?...si pasaste el recado que le mandé a tu maestra?
jejeje!
Sol, deje de escupir a los transeuntes y sientese a escribir.
sds, rf.
cada día quiero mandar todo al diablo. luego voy a TP con el tedio más asqueroso que pueda imaginar colgado de mis púberes hombros. Y luego pienso, tal vez hoy sí pueda saludar a Sol. Y nomás no.
Debe ser el exceso de calor, o las fallidas relaciones interpersonales que caracterizan mi vida, pero espero que un día podamos organizar una tertulia literaria y sazonada de bebidas.
Y mendigando como siempre, la invito a comentar mi abandonado espacio aburrido a: http://pacojean.spaces.live.com
Siempre fui un chico pesimista.
Hola!
me encantó tu narración, muy bonita forma de escribir.
sólo tengo una duda...en realidad t sucedió eso?
q estes bien, saludos
Sol:
He visitado tu blog varias veces y no has publicado algo nuevo, supongo que es por las vacaciones y el trabajo, disfruta.
Te quiero mucho.
llorar... simplemente hace bien, sna el alma ese lagrima salada de cristal que rompe el hielo entre tu y el mundo
el ser sencible sirve...
y el hacerse el fuerte es una idiotez
Besos